Texto publicado en PopMadrid el 12 de enero de 2007
Me compré el otro día el disco de Mirafiori, «No podemos volver a casa». Lo estoy escuchando mientras escribo este comentario. No sé muy bien si escribir sobre las canciones del disco, si trazar una pequeña historia del grupo desde sus maquetas hasta hoy, si hablar del tipo de música que hace Mirafiori y oponerlo a sus coetáneos e influencias, si hablar de Nacho, de astronomía, de Fra Angélico o si acabar el comentario con este punto y aparte.
Sí que voy a decir que Nacho es amigo mío, aunque no nos veamos desde hace años; que El idioma de las flores es la versión actualizada de El eterno femenino, y que es bastante mejor; que La Anunciación de Fra Angélico es una de las obras de arte más bellas del arte occidental, es decir, del arte; que creo que el sonido ha ganado un montón con Guille; que sus continuas referencias al tiempo, tanto al atmosférico como al que hace que mi despertador me grite todos los días a las siete de la mañana, crean un ambiente opresivo a la vez que de espacios abiertos a lo largo de todo el disco; que la próxima vez que toquen en directo iré a verlos; que la última canción, Acto de constricción, es tan increíblemente arriesgada, moderna y provocadora que solamente por eso es la mejor canción del año; y que si no acabé el comentario en el anterior punto, lo acabo en éste.


El otro día cacharreando por el omnipresente YouTube se me ocurrió repasar los vídeos que hay de la cantante ye-yé francesa France Gall, elijo los tres que más me gustaron de entre mis canciones favoritas, a ver qué os parecen.
Pablo Pérez-Mínguez. Mi Movida madrileña. Fotografías 1979-1985
Alberto García-Alix. No me sigas… estoy perdido 1976/1986
Parade saca nuevo disco, «Todas las estrellas». El centro de toda la música moderna y popular está en Yecla, desde donde Parade, gracias a la electricidad con la que graba sus canciones, salva al mundo de su destrucción, y a nosotros de la mediocridad. ¡Klaatu barada nikto! Doce canciones, de las que cuatro (Determinista, Flora Rostrobruno, Miskatonic Universidad, Todas las estrellas) se pueden oir en la página de su disquera, la modélica Spicnic. Los temas de las canciones (Dios mío, casi digo ”la temática”) están contados por el mismo Parade en su blog, Sé positivo, acepta el silicio.
Ayer fui a ver un concierto de Raphael. Se presenta durante toda esta semana en Madrid, en el Teatro Gran Vía, y están agotadas las entradas hace unos días. El show, que luego gira por toda España, y que se llama «Cerca de ti», consiste en Raphael que interpreta su inmenso -por extenso e intenso- repertorio solamente acompañado por el pianista Juan Coacci, un par de sillas para que Raphael se lo pase bien haciendo el tonto, y un clásico fondo negro.
Ayer viernes fui a ver a The Lucksmiths al Barbarella Club, y me lo pasé en grande. El concierto ya lo ha comentado el cofrade ficusín -este hombre cambia más de nombre que la gran Tamara/Ámbar/Yurena– nada más y nada menos que a las 3 de la mañana, a las dos horas de acabado el concierto. Estoy de acuerdo en todo con él.
De las 36 entradas que hay en Google sobre Domingo y los Cítricos, en unas 15 sus discos están a la venta, y el resto son citas tangenciales al grupo, que si lo nombra Nacho Vegas en una entrevista, que si un bloguer argentino lo nombra en un listado, todo así. El otro día los nombraba Jomi en el post de
El otro día fui a ver a Airbag en un minifestival organizado por la Asociación Cultural Xieiro en la localidad pontevedresa de La Guardia, el festival era durante la semana de fiestas dedicadas a Santa Tecla, y se celebró en la cantera de Santa Catalina, justo debajo del barrio de San Cayetano, para que luego traten de laicificarnos.